Cosplay

Se disparan los ingresos en el cosplay

Una industria que viene creciendo fuerte desde 2014, el cosplay sigue sumando adeptos y México no es la excepción con miles de fans.

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Para algunos amantes del cosplay, hay una broma común: sería más barato tener el hábito de los malos vicios que estar inmerso en este mundo del “disfraz” y el “juego”.

Anualmente, los cosplayers pueden gastar cientos a miles de dólares comprando materiales como telas, plásticos, metales, pelucas y maquillaje. Sus compras han creado un mercado masivo que se ha extendido a países de toda la región, donde México comienza a despuntar.

Aunque no hay datos locales sobre el valor de la industria del cosplay, la firma de investigación china CRI, con sede en Shanghái, asegura que, en 2014, el tamaño del mercado global de disfraces y pelucas de cosplay alcanzó ingresos de alrededor de 11.7 mil millones de dólares y 561.5 millones de dólares, respectivamente.

Para 2019, esa cifra creció a 23.6 mil millones para disfraces y más de 1.1 mil millones de dólares para pelucas, mucho impulsado por el alza en la oferta y gusto del anime en países de la región, así como las competencias de videojuegos (eSports).

Negocio redondo

Muchos de los fanáticos del cosplay a menudo se acercan a otros que ya conocen donde comprar sus pelucas y disfraces, con el objetivo de construir sus propios accesorios, o pedir recomendaciones de dónde hacerlo.

Inclusive, para muchos de los amantes de este mundo el vender accesorios que compran a través de tiendas en internet como AliExpress, eBay, Amazon o Alibaba, es una forma conveniente de complementar sus ingresos y financiar su propio trabajo.

En Estados Unidos, por ejemplo, los cosplayers pueden gastar hasta 25 dólares la hora como pago de tarifa por el trabajo de un “constructor” de imagen del personaje favorito, y hay fanáticos que han convertido este trabajo en una empresa de tiempo completo.

Yaya Han, uno de los cosplayers más populares de Estados Unidos, es un pionero en esta área. No solo gana dinero vendiendo fotos y haciendo apariciones, sino que también vende utilería y accesorios que el mismo diseña.

En algunos casos, los cosplayers también venden impresiones de ellos mismos, promocionan productos o incluso piden a otros que apoyen su trabajo vendiendo suscripciones a través de una cuenta de Patreon o Gofundme. Estos usuarios pagan para recibir acceso a imágenes, videos, carteles y otro contenido.

La popular cosplayer de Arizona Jessica Nigri es uno de los ejemplos más destacados de esto. 

Nigri tiene más de cuatro mil 200 clientes que la apoyan en Patreon, contribuyendo desde un dólar hasta más de 60 dólares al mes. Esencialmente, es una forma para que cualquier fan del cosplay apoye a sus creadores de contenido favoritos.

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